DEJANDO MÁS QUE UNA HERENCIA

legadoNo temas cuando se enriquece alguno, Cuando aumenta la gloria de su casa; Porque cuando muera no llevará nada, Ni descenderá tras él su gloria. Salmo 49:16, 17.

Dios nos anima a fijar nuestros ojos en las cosas que perduran, aquellas que no perecen. A la luz de la Palabra, los seres humanos y especialmente los líderes, no pueden ser consumidos por lo temporal, lo efímero, lo pasajero. Todos necesitamos vivir por algo que trascienda nuestra existencia, nuestro breve paso por este mundo y para lograrlo es necesario Leer más de esta entrada